El deportista esteponero sigue dando pasos firmes hacia la élite.
Salvi Esquivel, portero de la cantera del Atlético de Madrid, vivió este viernes su primer partido con la selección española Sub-21, debutando con victoria en el amistoso ante Noruega (4-1) disputado en Guadalajara.
El estreno del portero esteponero llegó en la antesala del próximo compromiso clasificatorio para el Europeo U21 que se celebrará en 2027, y no pudo tener mejor escenario: titular en un encuentro en el que la generación que dirige David Gordo mostró músculo, personalidad y pegada. España se impuso con claridad gracias a los goles de Simo, Ángel Ortiz, Gonzalo y Carvalho, confirmando el excelente momento de forma del combinado nacional.
Esquivel, que disputó 78 minutos antes de ser sustituido, dejó buenas sensaciones bajo palos y un gran juego de pies, demostrando serenidad, lectura de juego y personalidad en su debut internacional. Durante su estancia en el campo, respondió con seguridad a los acercamientos noruegos, transmitiendo confianza a una defensa que apenas concedió ocasiones claras.

Para el joven portero del filial colchonero, esta nueva llamada de la “rojita” supone mucho más que un simple amistoso, es un paso adelante en su prometedora carrera. Su nombre se une a la creciente lista de futbolistas andaluces que se consolidan en las categorías inferiores de la selección, reflejando el excelente momento que atraviesa el fútbol de la Costa del Sol.
El test ante Noruega sirvió como rodaje antes del duelo oficial frente a Finlandia, clave en la clasificación para el Europeo Sub-21. Pero más allá del resultado, este debut marca un punto de inflexión en la trayectoria de un jugador que sigue creciendo a base de trabajo, constancia y talento.
“Llevaba mucho tiempo soñando con este momento, vestir la camiseta de la Sub-21 es un sueño hecho realidad. Ya tuve la oportunidad de defender a España en categorías inferiores, pero hacerlo ahora, en esta etapa, es algo por lo que llevo mucho tiempo trabajando. Ahora solo pienso en seguir mejorando para que no sea el último”, confesó el meta esteponero tras el encuentro, con una mezcla de emoción y orgullo.
Con esta primera internacionalidad, Salvi Esquivel se gana un sitio en la nueva generación de porteros que empuja con fuerza desde abajo, confirmando que el futuro bajo palos en España está más que asegurado.


